ORGANIZADO
POR LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA DE ARAGÓN Y EL INFOCENTRO DIGITAL DE
HUESCA.
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PONENCIAS
DEL CONGRESO.
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Moderador: Luis Laiglesia. Radio Huesca. |
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Moderador: Iñigo Kortabitarte. GRUPO CORREO Nuevos Medios Elena
Navallas HERRRAMIENTAS
DE EDICION ELECTRONICA Hoy en día, el también periodista online o electrónico utiliza una serie de herramientas con las que, además de escribir, puede insertar sus contenidos en Internet. A pesar de la aparente complejidad, las herramientas de edición electrónica no precisan de grandes conocimientos para su utilización. De la misma forma que el periodista aprendió a utilizar sistemas como el Edicom (tan común en las redacciones de periódicos de España), puede aprender el manejo de estas herramientas. En la actualidad, existe una polémica sobre el papel que juega el editor electrónico y si debe o no ser un director de orquesta. El periodista debe tener conocimientos básicos de diseño, tecnología, informática, pero en ningún caso hay que olvidar que su función es comunicar e informar a través de un nuevo soporte.
Este es el lenguaje o código para escribir en la red y que permite la interactividad y la narración y lectura NO lineal, es decir, que no siga la estructura tradicional de lectura. Existen muchos editores en el mercado (Front Page, de Microsoft; Page Mill, de Adobe; Dreamweaver, de Macromedia) que ya permiten crear páginas web sin necesidad de conocer el lenguaje html. Sin embargo, desde mi particular opinión, ninguno de ellos es completo al 100%, y hay que saber combinar las facilidades y facultades de cada uno de ellos en función de nuestras necesidades. Por ello, y por si éstos fallaran, es recomendable tener ciertos conocimientos básicos del lenguaje html para saber interpretarlas.
WWW world wide web: es la herramienta más espectacular de las herramientas de navegación Los más comunes y utilizados en el mercado son: Internet Explorer, de Microsoft y Netscape. Otros menos conocidos, pero muy importantes son: Opera (Software), Arena A través de los navegadores, podemos localizar las páginas webs, acceder a motores de búsqueda, descargar ficheros. Protocolos
de Transferencia de Ficheros (FTP) Este protocolo es utilizado para enviar a la red las páginas que anteriormente hemos actualizado. Su misión es permitir a los usuarios de Internet recibir y enviar ficheros de todas las máquinas conectadas a la red (servidores de ficheros). Es un programa muy sencillo. Basta con introducir un identificador de usuario y una palabra clave y la transferencia se puede realizar en los dos sentidos. Para poder realizar conexiones FTP se necesita disponer de soporte TCP/IP (Transmision Control Protocol /Internet Protocol). El IP identifica a la gente. Ejemplo: 193.237.20.5 (esp. Pamplona Universidad. Edificio. Sala) Algunos de estos programas son: CuteFTP: WS_FTP LE o Fetch. 1.
Programas de diseño Programas
de diseño El diseño no sólo debe ser atractivo, sino que tiene que reflejar la imagen corporativa del medio así como hacer asequible al usuario el volumen de la información. Hay
que: Facilitar la Lectura Pantalla Estos
programas posibilitan retoques muy sencillos, conversión a formatos
estándar para Internet. Internet utiliza sus propios formatos
digitalizados. Así una imagen lleva formato .jpg o .gif. Correo
electrónico + FTP + Newsletter News o listas de distribución son un conjunto de noticias a las que están suscritas muchas personas sobre diferentes áreas. Basta con ser respetuoso. El área recoge todos los mensajes de usuarios sobre un mismo tema. Cada vez que un usuario accede, puede leer los nuevos mensajes que han llegado al área desde su última conexión y dejar alguno propio. Existen
dos formas de apuntarse: -Mailing lists (Listas de distribución): son enviados en forma de correo electrónico todos los mensajes de las áreas que nos interesan. Aplicaciones relacionadas Javascript o Visual Basic: son lenguajes de programación. Son herramientas que se pueden ejecutar desde el navegador (javascript) o servidor(visual basic) y permiten crear efectos del tipo: botones que cambian de color, validación de formularios, etc Applets de Java: orientado a objetos. Tu te descargas el programa, te lo traes y puedes ver los elementos que hayan sido diseñados con java. Control Active X: respuesta de Microsoft a Applets de Java. Se instalan en el PC local, no conectan con el servidor. HTML
Dinámico: Es un sistema elaborado a través de hojas de
estilo en cascada (CSS) en las que se definen todas las tags. Permite
combinar elementos del tipo java script, applets de java, dentro de
un mismo fichero. Desde dentro se hacen llamadas a esos elementos dinámicos
que lo integran. Ejemplo: el Correo Español utiliza este sistema o el ABC CGIs: permiten, entre otras cosas, acceso a Base de Datos dentro del servidor. ASP: primero interpreta lo que tiene en la página y luego tu te la descargas.
Maider Perea Foronda Sistemas de producción en redacciones online Presentación Cuestiones
clave agosto 98 - febrero 99 veintena de redacciones online de medios de comunicación de EE.UU. analizar y estudiar su estructura organizativa Cuestiones
clave Flujos de trabajo Ciclos de producción Gestión
de los recursos humanos
Cuestiones clave: Gestión de los RR. HH. Javier
Lasa. Hasta ahora Internet ha tenido un único perfil el de un ordenador personal conectado a una línea telefónica mediante un módem. El año 2000 nos mostrará muchos más perfiles de Internet La conexión exclusiva a través de un ordenador va a dar paso a un amplia gama de dispositivos de acceso. La clave para entender el desarrollo de contenidos en el año 2000 es la Personalización tanto del formato como del canal de recepción. 2-Implantación de en un entorno de multidifusión y multiformato. Creación contenidos en BD Separar ·
La plataforma 3-Servicios lineales en tiempo real Mensajes
SMS mensajes cortos (hasta 160 caracteres) en teléfonos GSM
Fusión
Internet y teléfono móvil
WAP
(protocolo de aplicaciones inalámbricas) "El
móvil dotado de wap estará orientado al dato" 6-Irrupción de un nuevo formato XML
(Extended Markup Language) lenguaje ampliable de anotación
Banda ancha como factor de desarrollo de las tecnologías de la información Televisión
digital 8- demostración de producto WAP de tuciudad.com Elea Giménez Toledo CINDOC-CSIC PERIODISTA Y DOCUMENTALISTA: ¿DOS O UNO?
Internet, las intranets y las extranets han facilitado el acceso a un volumen de información incalculable y han provocado, en consecuencia, importantes cambios en las tareas y en la forma de realizarlas, tanto de periodistas como de documentalistas. Hasta la década de los 90 en que se empiezan a interconectar las redes y se empiezan a implantar arquitecturas cliente-servidor, las fronteras de ambas profesiones estaban bien delimitadas. A partir de entonces, se empieza a producir una reestructuración de las funciones en la que los periodistas han tenido que asumir parte de las tareas que anteriormente realizaba el documentalista y éste, a su vez, se ha ocupado de un campo de trabajo nuevo para él. Tradicionalmente el documentalista ha sido el intermediario entre el usuario -que en el caso que nos ocupa es el periodista- y la información. Uno de los cambios fundamentales se ha producido en el momento en que el usuario puede acceder directamente a la información gracias a las redes, pudiendo así prescindir del documentalista como mediador. Esta situación ha ofrecido a los documentalistas un nuevo panorama de actividades, que le ha obligado a reorientar sus funciones. En el ámbito de la empresa periodística las necesidades de información se refieren, por una parte, al propio archivo generado por los periodistas, y por otra, a la información externa necesaria para investigar, verificar o completar aquellos temas sobre los que está trabajando. Respecto a la información interna, producida en el seno de la empresa, cabe destacar el importante esfuerzo que se ha realizado en algunas de ellas para mantener bases de datos realmente efectivas, que permiten transferir un documento recién creado por el periodista (una entrevista, un artículo, etc.) desde la redacción a la base de datos, gracias a la estructuración de los documentos, reduciendo así significativamente el trabajo del documentalista, que en la mayoría de los casos sólo tiene que completar los campos que utilizan un lenguaje controlado. La información externa puede encontrarse en la Red, pero presenta dos problemas importantes: hay demasiada y está desorganizada. El documentalista ha asumido entonces la función de localizar recursos o fuentes de información que ofrece la red, examinarlos y evaluarlos, con el objetivo de facilitar o guiar la búsqueda de información de sus usuarios. Esta tarea, a su vez, ha impulsado la investigación en catalogación e indización de recursos electrónicos, como una alternativa o actualización de las técnicas de análisis documental desarrolladas tradicionalmente en los centros de documentación.
Pero quizás sea la difusión de la información una de las tareas más afectadas por el proceso de cambio tecnológico de los últimos años. La difusión selectiva de la información (DSI) o localización de información de interés para un usuario o un grupo de usuarios en concreto, supone recuperar información útil antes de que el usuario la solicite. Localizar guías de recursos, directorios, listas de discusión, revistas electrónicas, bases de datos o cualquier otro tipo de fuente de información, sobre un tema determinado y que reúnan una serie de requisitos de calidad (fiabilidad, actualidad, etc.), es una tarea laboriosa que debe abordar el documentalista y que puede ser de gran utilidad para el periodista. Más aún si tenemos en cuenta que el documentalista podrá utilizar la Intranet para dar a conocer esta selección de recursos, facilitando así el acceso a los mismos y sirviéndose del potencial que ofrecen las nuevas tecnologías. Asimismo, se está constituyendo en creador, por cuanto elabora nuevos productos de información. Por otra parte, en la bibliografía reciente sobre el tema, se empieza a hablar de la conveniencia de compartir los recursos documentales propios con otros medios de comunicación a través de las Extranets o redes externas de colaboración.
En un entorno
tecnológico cambiante, periodistas y documentalistas están
asistiendo a una supuesta fusión de sus tareas que en realidad
no es más que un reajuste de las funciones dentro de cada profesión.
Los periodistas realizan ahora trabajos que normalmente realizaban los
documentalistas y éstos abordan nuevas áreas que les corresponden
igualmente como gestores de información.
CELA, Julia
R. Internet para periodistas (con especial incidencia en el ámbito
español). Cuadernos de Documentación multimedia, 1996,
5. http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuadern5/julia.htm.
Fecha de consulta: 17/01/00.
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Moderador: Txema Alegre. La Vanguardia Digital. José
Ángel Martos Internet es un medio de comunicación, sí, pero cuando los periodistas aterrizamos en él nos damos cuenta de que no existen géneros, estructuras típicas o contenidos clásicos. Hay que fabricarlos, quizás inventarlos. En mi caso, hace ahora casi un año (marzo de 1999) me vi en la tesitura de crear de la nada un portal, el de World Online (www.wol.es). Y qué es un portal, nos hemos preguntado todos en alguna ocasión. Huyendo de las definiciones de los gurús al uso, mi actuación se organizó en torno a dos constataciones: Un
condicionante histórico. El concepto de portal surge hacia 1997-98
en medio de un panorama mediático de la red caracterizado por
una clara bipolarización: en un extremo se encontraban los buscadores-directorios,
que ofrecían servicios útiles al internauta; en el otro,
las ediciones digitales de los medios de comunicación convencionales,
sobre todo periódicos. El portal apareció entonces como
necesaria superación de las insuficiencias que ambos polos del
espectro digital encontraban: los gestores de directorios necesitaban
dar algo más que servicios, es decir información, para
convertirse en un verdadero medio. Los responsables de ediciones digitales,
por su parte, eran conscientes de que sin una oferta de servicios interactivos
como los que ofrecían los buscadores o directorios, no serían
útiles para un navegante novato que los demandaba por entonces
y todavía los sigue necesitando hoy. Lógicamente, el aumento
de la audiencia es la razón final que movía a unos y a
otros. A partir de aquí, en el equipo editorial -o de redacción, según queramos denominarle- de World Online hemos iniciado la dura tarea de intentar crear este medio de comunicación original y propio de la red. Todavía es demasiado pronto para valorar lo que hayamos podido conseguir pero algunas de las ideas que nos han guiado son las siguientes: La
inmediatez de la información como ventaja clave respecto a cualquier
otro medio En este camino, el éxito nos ha sorprendido donde menos lo esperábamos y a veces nos ha faltado en aquello que parecía más obvio. Entre las muchas conclusiones obtenidas, una fundamental: los periodistas de los nuevos medios electrónicos no tienen que ser dominadores de la técnica, webmasters de una ciencia arcana; simplemente tienen que ser aquello a lo que todos hemos aspirado siempre: buenos periodistas. Y eso es lo más difícil. |
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¿Qué periodismo en la sociedad de la información? Luis Ángel Fernández Hermana. El Periódico de Cataluña.Director de 'en.red.ando' RESUMEN: |
Cultura en la red. Una mirada subjetiva Félix Romeo. La Mandrágora TVE. |
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Moderador: Patricia Fernández de Lis. El País Negocios.
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Moderador: Sebastián Serrano. Ciberpaís. Mª
José Cantalapiedra. La implantación de Internet en los años 90 y la irrupción de, literalmente, miles de periódicos electrónicos, ha provocado que, de una manera u otra, en las facultades de Ciencias de la Información se tomen posiciones tanto en la docencia como en la investigación. Respecto de la primera se han incluido temas en los programas de determinadas asignaturas para incorporar, con mayor o menor fortuna, el periodismo electrónico; han surgido asignaturas nuevas, optativas y de libre elección, así como cursos de posgrado, donde básicamente se enseña a los estudiantes los rudimentos de producción de páginas web informativas y se les describe el panorama y características del periodismo en línea en nuestro país y en el mundo. También se han organizado multitud de Jornadas, Congresos y encuentros de toda índole para tratar el asunto, además de monopolizar conversaciones en pasillos, despachos y cafeterías. Tal abundancia sigue, sin embargo, ritmos distintos en cada facultad, e incluso en cada departamento, porque no responde a ningún tipo de planificación sino a la actividad voluntariosa de profesores a quienes mueve la atracción, la sensatez, la ambición, o todas a la vez. Algunas disciplinas resultan inaccesibles para los profesores, bien porque están agotadas, bien porque es muy difícil hacerse un nombre. La lectura de tesis doctorales, ejercicios de titularidad y de cátedra, así como la necesidad de "hacer curriculum" obligan al personal docente de nuestras facultades a producir letra impresa en cantidades ingentes. El periodismo electrónico es un campo nuevo en el que intentar formar a nuestros alumnos y en el que los primeros que publiquen se convertirán en referencia obligada. No todos los días se asiste al nacimiento de un nuevo medio de comunicación. Es, al profesor de una facultad de Periodismo, lo que un accidente ferroviario importante al redactor de sucesos. Así las cosas, contamos con una nueva línea de investigación a la que dedicarnos y a la que nos dedicamos. Hasta ahora, describimos con mayor o menor acierto y detalle los medios de comunicación en la red. Las distintas publicaciones tienen en común que son visiones muy generales, o muy técnicas, del periodismo electrónico. El siguiente paso será explorar líneas de investigación más especializadas, yendo, como en cualquier otro campo de la actividad científica, de lo general a lo particular. Por otro lado, empiezan a elaborarse bases de datos donde se realiza un primer intento de clasificación.Ya se cuentan por decenas de miles los medios de comunicación presentes en Internet, diarios, revistas, fanzines o digifanzines, radios y televisiones. Se impone la necesidad de una catalogación y archivo de ese inmenso material, primera forma de aproximación a las diversas tendencias (temática, morfología, periodicidad, continuidad, volumen, utilización de la información textual, visual, sonora, servicios, documentación, etc). Y se impone, también, revisar los sistemas de catalogación empleados hasta ahora, pensados para otro tipo de medios, y ajustarlos al nuevo objeto.
Se echan de menos investigaciones sobre el diseño y la redacción,
ambas de una rápida aplicación en la docencia y de las
que podrían beneficiarse también los propios medios, así
como estudios de recepción, ya que es de suponer que a medida
que cambia la estructura textual y retórica del discurso cambiará
la manera en que éste se recibe, los hábitos de lectura
y los procesos de codificación y decodificación. Hay,
por lo tanto, un futuro prometedor para quienes trabajamos en la Universidad.
Xavi
Rives Información
Especializada en Medios de Comunicación On Line Este interés condujo a incorporar tecnologías digitales a la docencia. Así es como se crearon asignaturas como la de "Información Especializada en Medios de Comunicación On Line" hace ya dos años en la licenciatura de Periodismo. Esta asignatura la imparten la catedrática Rosa Franquet y el profesor Xavi Ribes, ambos del Departament de Comunicació Audiovisual i Publicitat. El objetivo
de la asignatura no es convertir a los alumnos en Web Másters
(los estudiantes de nuestra Facultad estudian para ser comunicadores
y no técnicos informáticos). Pretendemos que aprendan
a utilizar los recursos de la red para contar, para informar. Todos
sabemos que existe un lenguaje específico para redactar información
para prensa escrita, otro para radio y otro para televisión.
Creemos que un periodista debe estar formado, no sólo en esos
lenguajes sino también en el lenguaje para del nuevo medio: Internet.
Uno de
los problemas a los que nos enfrentamos al impartir la asignatura son,
a parte de ciertas limitaciones informáticas (es evidente que
la universidad no puede actualizar los equipos técnicos y los
programas informáticos cada seis meses con nuevas versiones por
cuestiones presupuestarias), es la disparidad de conocimientos que los
alumnos tiene del uso del ordenador. Es cierto que cada vez son más
los que disponen de equipos en su domicilio y, año tras año,
esos conocimientos tienden ser, como mínimo, los indispensables
para el buen funcionamiento de la asignatura. También es cierto
que el interés de la Facultad por las tecnologías digitales
haya llevado a incorporar el uso de ordenadores y de Internet en asignaturas
como las de redacción, documentación o diseño gráfico.
De esta manera, la asignatura de "Información Especializada
en Medios de Comunicación On Line" no queda aislada. Los
alumnos de periodismo de la Facultad aprenden así que Internet
no es un fin en si mismo (como no lo son la radio, la prensa o la televisión),
sino que es un herramienta para el uso de las actividades periodísticas
habituales, además de un nuevo canal. A pesar de todo, estamos satisfechos de los resultados: Los alumnos aprenden a realizar todo el proceso: desde la concepción del guión de navegación hasta el diseño de la página propiamente dicho, pasando por la búsqueda de recursos y la integración de los mismos para crear el contenido periodístico. Además son ellos mismos los que las publican en un servidor (http://blues.uab.es/~dcca2 y http://blues.uab.es/~dppu25/alumnes) de Internet y las ponen a disposición de los interactores. Es evidente que los alumnos que tienen algunos conocimientos sobre diseño de páginas antes de iniciar la asignatura o aquéllos que tiene acceso a un ordenador y programas fuera de las horas de docencia obtienen productos mejor acabados pero la calidad de las páginas, en general, teniendo en cuenta las limitaciones y problemas anteriormente expuestos, es más que satisfactoria. Por otra parte, las limitaciones del ancho de banda de la actual Red no nos impiden incluir audio y vídeo en las páginas, aunque se advierte a los alumnos del "peligro" que eso comporta en el "mundo real" (¿o debería decir "virtual"?). No obstante, consideramos que deben disponer de los conocimientos básicos y de los recursos que Internet podrá ofrecer de una manera fluida en, esperemos, pocos años. Nuestra experiencia como docentes ha resultado muy positiva. Nos ha obligado a un proceso de formación continua para poder ofrecer a los alumnos la información actualizada, tanto en las clases teóricas como en las prácticas. Además podemos decir que algunos de los alumnos de la anterior promoción están trabajando ya como periodistas digitales.
Ramón
Salaverría El advenimiento de Internet ha propiciado en el decenio de 1990 una revolución tecnológica que está modificando por completo los procesos de acceso, elaboración y difusión de la información. El éxito mundial de la Red supone en este sentido el principal factor de cambio para el futuro de las profesiones de la comunicación, y en particular del periodismo, pues atañe a su materia prima: la información. El ritmo de esta revolución, además, está siendo más vertiginoso que nunca. La radio necesitó 38 años antes de alcanzar los 50 millones de oyentes, en tanto que la televisión precisó de 13 años para alcanzar la misma cifra. Internet, en apenas cuatro años (desde 1991 hasta 1995), alcanzó más de 50 millones de usuarios en todo el mundo. Al filo del cambio de siglo, distintas fuentes calculan que los usuarios mundiales de la Red pueden pasar ya de los 200 millones (1). Y la progresión continúa. En España, hace tan sólo un año, fuentes tan acreditadas como Dataquest estimaban que el índice de penetración de Internet aumentaría un 50 % anual en los próximos años, de forma que en el 2000 el número de usuarios de Internet rondara ya los 2,5 millones. Las cifras parecen haber superado incluso esas estimaciones, y los últimos datos de finales de 1999 (véase La empresa - Grupo Intercom) hablan ya de 3 millones de usuarios en nuestro país, lo que nos sitúa en el 15º puesto del escalafón mundial. Esta buena progresión no evita que el futuro siga poblado de nubarrones, sin embargo. Un estudio publicado por la revista Forbes (2) en marzo de 1999, situaba a España en el furgón de cola de la Unión Europea en cuanto a la expansión de Internet, sólo por delante de Portugal y Grecia. Las estadísticas aportadas por esa publicación eran elocuentes: sólo un 2,2% de la población española empleaba Internet regularmente por aquellas fechas; las tarifas telefónicas de acceso a la Red resultaban caras con respecto a otros países europeos, y sólo se veían superadas por las de estados como Austria o Suiza, cuyo poder adquisitivo es mayor; las infraestructuras de telecomunicaciones seguían siendo de las más atrasadas del continente, lejos de zonas como Escandinavia o el Reino Unido. A pesar de este lastre tecnológico, el periodismo hispano brilla con luz propia en Internet. Según datos del informe El español en el mundo 1999 (3) elaborado por el Instituto Cervantes, a finales de 1998 las ediciones en español de diarios digitales ascendían a 331, cantidad sólo superada por las 1.236 publicaciones en lengua inglesa, y bastante por delante de idiomas como el alemán o el portugués, cuya representación periodística en Internet apenas sobrepasaba los 130 diarios digitales en cada caso. En ese estudio, el país hispanohablante con más cabeceras contabilizadas en la Red era México, con 97 periódicos; le seguían Argentina, con 49, y España, con 47. A comienzos de este año 2000, no obstante, la progresión en el número de diarios digitales sigue adelante; en la Guía de Internet para periodistas (http://www.unav.es/fcom/guia) se contabilizan ya 70 ediciones digitales de periódicos españoles, si bien todavía algunas de estas versiones en Internet ofrecen sólo información institucional y de contacto sobre el periódico. En resumen, esto significa que más de la mitad de los diarios españoles de papel, cuyo número actual se estima en 120, ya gozan de una presencia, siquiera testimonial, en Internet. Todas estas cifras apuntan a que, si bien todavía nos encontramos en una fase inicial, Internet y las comunicaciones digitales en su conjunto parecen llamadas a convertirse en un escenario privilegiado del periodismo para el siglo XXI. De ahí que sea necesario reflexionar sobre la adecuación de las enseñanzas periodísticas actuales al nuevo panorama (4). Y esto significa plantearse algunas cuestiones clave. ¿Están preparadas las Facultades de Comunicación para satisfacer las nuevas demandas profesionales de la industria periodística? ¿Hacia dónde deben orientarse las enseñanzas del periodismo? En definitiva, ¿qué perfil debe tener el periodista en la nueva era de las comunicaciones digitales? Dos modelos de formación El reciente fenómeno de la prensa digital ha comenzado a obtener respuesta, tanto investigadora como docente, por parte de las escuelas occidentales de periodismo. Proliferan las facultades y escuelas con programas que contemplan la enseñanza de la prensa para el nuevo entorno digital. En España, desde que en 1995 se diera el primer paso con la fundación en la Universidad de Navarra del Laboratorio de Comunicación Multimedia y de la primera asignatura sobre periodismo e Internet, muchas facultades han ido incorporando a sus licenciaturas y postgrados estudios sobre periodismo digital; paralelamente, han comenzado a publicarse las primeras monografías sobre el tema y a culminarse las primeras investigaciones doctorales sobre distintos aspectos de esta nueva realidad. Tras estas experiencias iniciales, parece llegado el momento de realizar un primer balance sobre los modelos de formación que se han establecido. En este sentido, a mi modo de ver cabría hablar de dos grandes modelos: aquél por el que hasta ahora parece haberse apostado con más fuerza y que cabría describir como el de la formación de periodistas para los nuevos medios digitales y, por otro lado, el modelo, menos común por el momento, de formación de periodistas para la era digital. Aunque de entrada puedan parecer modelos similares, en el fondo lo son bien poco. Nótese que ambos responden a concepciones bien distintas de lo que supone la revolución de las comunicaciones digitales. En el primer caso, el de los periodistas formados para medios digitales, la formación se entiende como un proceso de capacitación instrumental desintegrado de la formación para otros medios tradicionales (prensa escrita, radio o televisión); lo que se busca es que el futuro periodista sea técnicamente capaz de responder a las nuevas exigencias instrumentales del nuevo medio digital. Esto se traduce en enseñanzas de tipo exclusivamente técnico en las que, por ejemplo, se aspira a poco más que instruir a los alumnos en la elaboración de páginas web o en la manipulación digital de imágenes, sin apenas poner en relación estas destrezas con los demás ámbitos del ejercicio periodístico. Es decir: un puro adiestramiento mecánico. En cambio, en el segundo caso, el de la formación de periodistas para la era digital, sin desdeñar la parte instrumental lo que se pretende sobre todo es integrar el empleo de los recursos digitales como una parte connatural a la práctica periodística, sea cual sea su soporte final (medios tradicionales o digitales) y en cualquiera de sus fases de producción (documentación, elaboración y difusión). Lo que se pretende con este modelo es formar profesionales versátiles y con criterio, centrados en la mejora de la calidad de la información periodística gracias a las mayores posibilidades de documentación, análisis, amplitud y rapidez que propician los recursos digitales. Parece haber pocas dudas de que este segundo modelo es el más deseable y el que, por encima de las habituales resistencias al cambio del mundo académico, más tarde o más temprano terminará por imponerse. La responsabilidad de la incorrecta orientación actual de la formación no hay que imputarla sólo a las Facultades de Periodismo. La manera en la que las empresas periodísticas han afrontado el nuevo medio digital también ha influido en gran medida. Y es que, en esta fase inicial de la prensa digital en la que todavía nos encontramos, los medios continúan reclamando ante todo personal técnico que les ayude a dar el salto a la Red. Así, se contentan con reclutar técnicos en informática y diseñadores de páginas web mientras, por ejemplo, no incorporan periodistas creadores de contenidos específicos y apenas invierten en formar a sus propios periodistas en el uso y elaboración de esos recursos digitales. Como consecuencia de esta actitud, se ha venido produciendo una colonización de personal técnico en labores cuya esencia es periodística y, sobre todo, se ha creado una nada saludable dicotomía entre los periodistas tradicionales y aquellos que están configurando la prensa digital del futuro. La ausencia de periodistas prestigiosos en el nuevo escenario digital, derivada de considerarlo todavía un ámbito de segunda fila frente a la prensa tradicional, limita asimismo la capacidad de innovación periodística e inversión en el nuevo medio. Así las cosas, se comprende que las Facultades estén optando, en el mejor de los casos, por un modelo de formación de periodistas capaces de elaborar publicaciones digitales, sin preocuparse en exceso todavía por la calidad periodística del producto elaborado. Bien pensado, la limitada producción bibliográfica sobre la materia y la ausencia de estándares profesionales asentados en el medio digital impide aspirar a mucho más por el momento. De técnicos a expertos en contenidos Ya hemos señalado que en la etapa actual, a la hora de lanzarse a la Red, para muchos medios prima todavía la preocupación instrumental por encima de la informativa. Importa estar presente en Internet más que hacerlo con una línea periodística de calidad. Sin embargo, a no mucho tardar, parece que ese salto cualitativo habrá de darse. A principios de 2000, sobre todo en Estados Unidos (5) pero también en España, bastantes medios han comenzado a incluir cada vez más contenidos originales en su versión digital y, paralelamente, han empezado a separar la labor mecánica de la publicación digital de la propiamente periodística de buscar, cribar, analizar y elaborar información. Aquellos medios que, olvidando la contratación de periodistas con este segundo perfil, se contentan todavía con reclutar técnicos para volcar a la Red los artículos de la edición en papel, no tardarán mucho tiempo en necesitar de creadores de contenidos específicos para el medio digital (6). Y las Facultades de Comunicación deben prepararse para el nuevo escenario. Para ello, estas Facultades deben entender el perfil de los periodistas del futuro, un perfil ligado no sólo como hasta ahora a la creación de contenidos sino, cada vez más, a la gestión de la información. La maraña de contenidos que supone Internet para cualquier usuario inexperto reclama profesionales especializados en crear pero también en analizar y jerarquizar la información. Por eso, uno de los cambios principales consistirá probablemente en mudar del modelo tradicional de enseñanza, consistente en formar a los futuros periodistas en destrezas profesionales dirigidas a enfrentar la escasez de información, hacia otro modelo en el q |